miércoles, 8 de julio de 2009

En la piel del agua

Aquel sueño inventado, enciende la mecha de la conversación.
Las almas oscuras, inquietas, cautas y voraces, se convocan, conectan. Un instante poderoso: es la nada. Un fuego peligroso y encantador.

La contradicción reina, encarcelando a la libertad, se hace cómplice de lo fugaz, velando lo oscuro solo para señalarlo.
Lo imposible se presenta (el gran tramposo!) brillando con su piel de reflejos, va plácidamente del todo a la nada como una esfera bicolor que gira flotando en el agua, contando tu verdad y la mía.

¿Como seguir?
Si la verdad resulta de lo imposible...
Si la luz echada a lo oscuro, lo señala, mas no lo ilumina, casi haciéndolo existir al enfocarlo...

Restan cuerpos reales, entrelazados en una apuesta a ciegas, sosteniendo en su lenguaje físico un Encuentro, nombre propio de lo Imposible.

Verónica (2009)

domingo, 21 de junio de 2009

Corazón - Mente

"Un corazón cansado
estalla en el ocaso del final.
La mente lo ignora y disienten
enemistados de testarudez como dos niños.
La euforia de la vida imprime
su marca distintiva en ambos seres
y abre la brecha el pensamiento
de sus sentires moribundos.
Este, arrepentido, ostenta
su anatomía pobre y de sabor amargo
ante la razón, y su sangre
como sincera ofrenda, urgido de calma.
La mente lo sobornó. La muerte
llegará: brindará con ellos.
Conjurarán en el momento sus idiotas
diferencias. La oirán como de lejos.
Y resigandos y confundidos
los encontrará la noche
en un lecho de acuerdos."

Carolina Garcia Labandal (2009)

jueves, 11 de junio de 2009

Algo sobre EL Amor...

Comentarios acerca de la Insoportable levedad del ser de Milán Kundera

“Si el amor debe ser inolvidable, las casualidades deben volar hacia el desde el primer momento”.
M. Kundera

“Lo Contingente es Incalculable”

Milan Kundera dice que el amor de nuestras vidas puede ser algo leve, sin peso, y que podemos creer que ese amor tenia que ser, y sin el nuestra vida no sería lo que es.
¿Puede ser de otro modo?

El encuentro de Teresa y Tomás se produjo casualmente en el hospital del pueblo de Teresa. Una enfermedad complicada conmueve a la pequeña ciudad, y casualmente la imposibilidad de que el director del Hospital pueda asistir hace que viaje Tomás.
En la ciudad, Tomás, para casualmente en el lugar de trabajo de Teresa donde ella casualmente estaba de servicio y casualmente atendió su mesa.
¿Fueron las casualidades que hicieron que Tomás conozca a Teresa? ¿Amor contingente?

Las casualidades son encuentros de personas y acontecimientos, hechos inesperados que se producen al mismo tiempo, y promueven efectos. Si hay contingencia, hay falta. Es necesaria para que se produzca un encuentro, lo inesperado, la sorpresa abriendo así la vía del espejismo, la ilusión del amor sostenida por dos que se aman, y aspiran al Uno. Unidad amenazada por lo real de “no hay relación sexual” y con ello la dimensión del goce de cada uno y su posición frente a éste. Diferencia que funda el amor.
El encuentro y la contingencia, se enlazan con la posición de cada uno y el lugar que ocupa ese hombre para esa mujer. Entonces, la función del amor hace suplencia a no hay relación sexual, creando esa idea de unión y haciendo creer que hay relación.
Colette Soler dice que el amor para la mujer es un estabilizador de la relación con el mundo, si no hay amor todo lo demás se desvaloriza. Cuando el amor falla o cae, todo lo demás deja de funcionar. La falta del amor lleva a la confrontación del sujeto con el desamparo.
El amor, en cambio, aloja, hace suplencia donde no hay nada y produce una exaltación narcisista en la mujer. Es una “solución” a qué hacer con este vacío, con la nada, con el agujero, es decir con lo Real. El amor es una, de las tantas respuestas, a lo imposible. Ante esto solo existe la mascarada, como aquello que vela la nada. Cada mujer la inventa experimentando una forma singular de hacer, de amar, de hacerse-amar.

“¿Un acontecimiento no es mas significativo y privilegiado cuantas mas casualidades sean necesarias para producirlo?”

Cuando algo se inscribe, es porque algo cesó, hay un no al “no cesa de inscribirse”. Por ese instante, se deleita “el para siempre”, suponiendo que el encuentro es lo ideal y lo deseado.
El amor se conjuga con el deseo, y es a partir de ello que el sujeto creará estrategias para hacerse deseable y relacionarse con el partenaire a partir del no tener.
A veces, esa búsqueda infinita del encuentro ideal, es a costa de franquear cualquier tipo de impedimento que se cruce en la vida. Ese camino, en busca de lo más fatuo, puede llevar al sujeto a una ofuscación total por preservar su causa.
Pero es ahí, donde hay goce y el sujeto queda atrapado en su propia trampa padeciendo y percibiendo solo el sufrimiento.
El amor exacerbado, apasionado y cada vez más idealizado arrolla el deseo, lo abate y lo vuelve estragante.
Pero, justamente ¿no es en “el encuentro” donde se suscitan los des-encuentros?
Por Valeria Gabrielloni y Verónica Di Batista (2008)

martes, 2 de junio de 2009

Balada del Amor Imposible

“Hay para cada hombre una mujer, una sola, que reúne todas las virtudes que ese hombre sueña. Su belleza está hecha para deslumbrar a ese hombre. Su voz ha sido creada para seducirlo. Su inteligencia, para suscitarle y sugerirle ideas amables. Su ternura, para hacerle dulce el diario sufrimiento. Es mujer existe y anda por esas calles. Pero el destino ha decidido que nunca jamás se crucen los caminos de ningún hombre con la mujer que para él fue concebida.”

Alejandro DOLINA. "Crónicas del Angel Gris"

jueves, 28 de mayo de 2009

Hacia donde apunta el Psicoanálisis hoy?

Estamos en una época, donde lo urgente se hace un lugar, solo para trascenderlo al segundo siguiente...
¿Que apuesta tenemos para ofrecer desde el dispositivo analítico en los tiempos que (nos) "corren"?
Podemos pensar que como analistas, acogemos al paciente en el dispositivo analítico, escuchando su palabra, con confianza en esta, sin ningún ideal de dirigir sus acciones hacia la norma, no contando con otro instrumento que la palabra, la posición del analista y los conceptos tales como transferencia, interpretación y dirección de la cura (no del paciente) entre otros.
Apuntamos a acotar el goce implicado en el síntoma y a relanzar un nuevo ciclo en la dirección de la cura, no a la supresión y/o modificación de los síntomas por que esto “no es correcto” o al sujeto “no le conviene” para “ajustarse a cierto ideal, norma o modelo”.
El sujeto llega con una demanda, algo que lo aqueja, ese sufrimiento guía al analista. Es el síntoma que hace a la clínica, ese sujeto y su singularidad hacen a la clínica.
Las intervenciones apuntan a desanudar la trama en donde está inmerso el síntoma, más allá de promover su desaparición se trata de reducir el goce del síntoma, de acotar.
Sobre el fondo de nuestro abordaje se encuentra la dirección de la cura, siempre, con lo cual si nuestras intervenciones son, en algún momento, indicativas, estas están sustentadas en dicha dirección, y apuntarán a responsabilizar al sujeto de lo que él mismo tiene que ver con su queja.

Valeria Gabrielloni / Verónica Di Batista (2007)

jueves, 14 de mayo de 2009

DES-ENCUENTROS

Un instante, el hechizo comandando el deseo de eternizarlo.
En la piel y en el alma.
Lo casual solo acontece cuando menos lo esperamos.

Algo resuena, abre, calma, y es ahí. Solo eso.
Inexplicablemente ya pasó, tan singular como cada ser.

Un acierto que hace lazo.
El amor viene después, cuando el vacío grita por ser colmado,

embriagado en la ilusión de que hubo allí Un encuentro.

Verónica (2009)

jueves, 2 de abril de 2009

Levedad y Peso...

“La grandeza del hombre consiste en que carga con su destino…”
Beethoven

Milán Kundera nos invita en “La insoportable levedad del ser”, a hacer un recorrido por la vida de los personajes, sumergiéndonos en la historia de amor, con los enredos y entrecruzamientos de Teresa y Sabina con Tomás…
Ellas, cada una desde su lugar, encarna una posición: la levedad o el peso del ser… ¿qué es lo vivible? ¿Levedad o peso?

La levedad del ser… ¿qué tan maravillosa y que tan insoportable puede resultar para cada sujeto, de acuerdo a su posición?

“Si cada uno de los instantes de nuestras vidas se va a repetir infinitas veces, estamos clavados a la eternidad como Jesucristo a la cruz. La imagen es terrible. En el mundo del eterno retorno, descansa sobre cada gesto, el pero de una insoportable responsabilidad.”

La falta de carga hace que el hombre se vuelva más liviano… El peso nos aplasta contra la tierra, pero su ausencia nos hace imperceptibles… lo que carece absolutamente de peso nada significa…

Creemos que ni la levedad ni el peso pueden hacer vivible una vida, pero si, cada una de ellas se puede pensar como dos posiciones que conllevan a elecciones.
Es imposible vivir en la levedad o el peso permanentes.
Las mujeres de esta historia, se valen de semblantes, para poder hacer algo frente a su propia falta.
Teresa, llevando el peso de su historia…
Sabina, detentando el valor de su levedad…

Tomás, bucea por la levedad, tornándosele insoportable, y es atravesado por el peso de sus elecciones, las cuales tampoco lo toman total ni permanentemente. Pendula, como puede, entre la levedad del Don Juan y el sexo por un lado y el peso del marido y el amor, por el otro, no dejándose cernir finalmente por ninguno de los dos polos.
“Tras la silueta de Tomás el libertino, reluce la increíble figura del enamorado romántico. O al revés: a través de la figura del Tristán, que no piensa más que en su Teresa, se vislumbra el hermoso mundo traicionado por el libertino”.

Tal vez se trate de lo mismo en todos los casos, de un no saber como hacer con la incompletud del ser, o lo que es igual, como arreglárselas con la propia castración, por supuesto, sin olvidar las diferencias de posición y género que cada particularidad acarrea.

De la insoportable levedad a la insoportable incompletud del ser nos dirigimos. Ni las marcas mas pesadas, ni las escenas mas leves, por si solas, alcanzan para armar una historia y hacer llevadera una vida.
Tal vez en un ínfimo detalle reside la clave… pero puede suceder que para poder pescar ese pequeño dato, necesitamos internarnos en los más densos relatos…
Levedad y peso responden a la lógica del Todo, se muestran polarizados y planteados como imposibles de conciliar…
Tal vez es cuestión de poder convivir con aquello que finalmente no se deja “tomar todo”, ese real indecible e inasible que nos hace límite cada vez…
Valeria y Verónica
2009

El sentido y lo sentido

Tal vez alguna vez nos hemos preguntado ¿que es aquello que hace que tal o cual imagen, canción, poesía, etc., nos toque de una manera especial a cada uno? Se me ocurrió que podríamos decir algo acerca de eso…
Será por muchas cosas que algo del orden del universo simbólico hace resonancia en nosotros de una singular manera, y en ese sentido creo que poner a jugar una de las características, a mi criterio, mas importante de las manifestaciones artísticas en si, su no univocidad, es decir que no quieren decir solo una cosa, su sentido depende de quien las reciba…
Esto es que, si bien, para cada uno de nosotros hay un código compartido de palabras e imágenes que en efecto, quieren decir lo mismo, las manifestaciones del arte, se ubican en las fallas mismas de la significación y de su correspondencia, equívoca por naturaleza, con lo real de la cosa a la que literalmente se refieren…
Tal vez parece toda una incoherencia esto que digo, (puede ser!), pero es mas simple, es una hipótesis basada sencillamente en la impresión particular que cada uno de nosotros tiene, siente, ante una palabra, una imagen, una canción, etc… que se da, entre otras cosas, por la significación particular que le ha dado a eso, mas allá de la que tiene por convención…
Y podría decir que ese rasgo particular del arte, hace de sus producciones una fuente inacabable de significados, tal vez por esto, es tan universal y tan particular a la vez…
Universal porque trasciende todas las barreras, idiomáticas, étnicas, religiosas, etc… y Particular porque es vivido por cada uno como propio, aludiendo a algo que habla de uno mismo, sin ser una producción hecha especialmente para ese fin…
Y así supongo, se da circulación, a la maravillosa melodía que lo artístico compone para ser sentido por todos los que nos animamos a ser atravesados por él, como algo que conmueve y resuena en lo más intimo de nuestro ser…

Verónica Di Batista
2008

Hacer Diferencia

Cuantas veces hemos escuchado que “los tatuajes son símbolos de rebeldía”, y pensamos… “no…no estoy de acuerdo”
Pero ¿qué decir ante esas apreciaciones tan totalitarias?...
Algo hay que poder decir, nuestra voz debe escucharse…Por eso en esta ocasión y pensando un poco en “que decir”, convocada por esta frase tan trillada, es pertinente plantearse ¿porqué dicen eso?
Y entonces nos permitimos pensar que esta expresión podría encontrar sus bases apoyada en los ámbitos en los que, aquellos que sostienen esta posición, creen que era y es “común” tatuarse, como por ejemplo en los dispositivos carcelarios, los barcos de marineros, etc.
Y que es lo realmente “común” en estos espacios? Bueno, entre otras cosas se trata de sistemas que dejan por fuera toda subjetividad posible, lugares donde “todos somos iguales” (los cuerpos dóciles, al decir de Foucault), donde cualquier diferencia es “uniformada”… es decir ámbitos en los que directamente se apunta a la no contemplación de las particularidades.
Y entonces ¿qué le queda al hombre cuando es despojado de sus atributos más propios, separado de las marcas de su vida? ¿Que queda de un sujeto cuando no cuenta con sus afectos, su entorno, sus objetos, su Dios, su religión? Podríamos pensar que una vez más, solo tiene su propio cuerpo que se constituye como el bien más preciado…
Y es ahí donde los humanos necesitamos hacer “diferencia”, nos “distinguimos”, y a través de una imagen en nuestra piel vemos plasmados símbolos, palabras, objetos, rostros, todo eso que no está y que no es posible recuperar de manera real y concreta…
Obviamente no es el único motivo por el cual los sujetos nos distinguimos a través del tatuaje, pero si es uno en el que el tatuaje tiene un fin más, se convierte en una opción casi única que tiene la valiosa particularidad de que es “para siempre”, es algo que permanecerá a través del tiempo y perecerá con nosotros mismos, haciendo marca, colocando un sello en nuestra piel, humanizándonos…

Nos preguntamos entonces ¿símbolos de rebeldía? Y vemos una vez más, que las generalizaciones son erróneas, y que si generalizar y opacar todo aquello que nos hace otros y no uno mas en la serie, es el objetivo de este modelo, de esta posición, no es casual que desde ahí escuchemos esto, apuntando hacia este arte que constantemente adhiere a aquello que nos hace un ser particular.

Verónica Di Batista
Licenciada en Psicología
13/12/07

El tatuaje

El tatuaje es una marca que permanece en nuestra piel, pero no es una marca cualquiera, tiene la hermosa particularidad, entre otras, de que a esta marca la elegimos… y en esta elección, algo de nosotros mismos se juega, probablemente no podamos decir porque elegimos tal o cual tatuaje, o tal o cual lugar del cuerpo donde colocarlo… pero esto esta determinado por nuestro ser, constituyendo al tatuaje como un punto de goce en el cuerpo, una marca, simbólica de nuestra propia existencia…
Realmente esto hace pensar en el estatuto que cobra el cuerpo en relación a lo afectivo, y a lo simbólico… muchas veces escuchamos la frase “el cuerpo habla”, y esto es cierto, sobre todo en el ámbito psi… pero el significado de esta frase es mucho mas amplio que el que designa la aparición y la explicación de un fenómeno psicosomático; esta frase habla de un cuerpo atravesado por el lenguaje y sus símbolos, atravesado por la cultura e impregnado de deseo, es decir un cuerpo que goza (y a veces en este gozar, sufre) de su propio sentir. Este cuerpo hablado, desde su preexistencia, atravesado por palabras que no son solo letra, sino concepto, símbolo y también goce, desde tiempos inmemoriales necesitó marcarse, subjetivizarse, diferenciarse.
Nuestros cuerpos son todos iguales, los que hacemos la diferencia en ellos somos nosotros mismos, al imprimirle marcas propias, y allí, en ese intersticio tan intimo y tan real se instala el arte infinito del tatuaje, como una apuesta que junto con otras, conspiran en silencio (o no tanto…) contra la parafernaria capitalista y globalizante que intenta hacer de nosotros un todo despojado de nuestras particularidades y deseos, alli se erige el arte, el psicoanalisis y tantas otras manifestaciones haciendo valer lo mas propio de cada uno de nosotros, nuestro cuerpo…


Verónica Di Batista
Licenciada en Psicología
16/11/07