jueves, 2 de abril de 2009

Hacer Diferencia

Cuantas veces hemos escuchado que “los tatuajes son símbolos de rebeldía”, y pensamos… “no…no estoy de acuerdo”
Pero ¿qué decir ante esas apreciaciones tan totalitarias?...
Algo hay que poder decir, nuestra voz debe escucharse…Por eso en esta ocasión y pensando un poco en “que decir”, convocada por esta frase tan trillada, es pertinente plantearse ¿porqué dicen eso?
Y entonces nos permitimos pensar que esta expresión podría encontrar sus bases apoyada en los ámbitos en los que, aquellos que sostienen esta posición, creen que era y es “común” tatuarse, como por ejemplo en los dispositivos carcelarios, los barcos de marineros, etc.
Y que es lo realmente “común” en estos espacios? Bueno, entre otras cosas se trata de sistemas que dejan por fuera toda subjetividad posible, lugares donde “todos somos iguales” (los cuerpos dóciles, al decir de Foucault), donde cualquier diferencia es “uniformada”… es decir ámbitos en los que directamente se apunta a la no contemplación de las particularidades.
Y entonces ¿qué le queda al hombre cuando es despojado de sus atributos más propios, separado de las marcas de su vida? ¿Que queda de un sujeto cuando no cuenta con sus afectos, su entorno, sus objetos, su Dios, su religión? Podríamos pensar que una vez más, solo tiene su propio cuerpo que se constituye como el bien más preciado…
Y es ahí donde los humanos necesitamos hacer “diferencia”, nos “distinguimos”, y a través de una imagen en nuestra piel vemos plasmados símbolos, palabras, objetos, rostros, todo eso que no está y que no es posible recuperar de manera real y concreta…
Obviamente no es el único motivo por el cual los sujetos nos distinguimos a través del tatuaje, pero si es uno en el que el tatuaje tiene un fin más, se convierte en una opción casi única que tiene la valiosa particularidad de que es “para siempre”, es algo que permanecerá a través del tiempo y perecerá con nosotros mismos, haciendo marca, colocando un sello en nuestra piel, humanizándonos…

Nos preguntamos entonces ¿símbolos de rebeldía? Y vemos una vez más, que las generalizaciones son erróneas, y que si generalizar y opacar todo aquello que nos hace otros y no uno mas en la serie, es el objetivo de este modelo, de esta posición, no es casual que desde ahí escuchemos esto, apuntando hacia este arte que constantemente adhiere a aquello que nos hace un ser particular.

Verónica Di Batista
Licenciada en Psicología
13/12/07

2 comentarios:

  1. En primer lugar quiero dejar claro que no entiendo porque considerar el tatuaje como "símbolo de rebeldía" resulta una expresión totalitaria. Es más creo que ese juicio de valor marca un profundo prejuicio. Según la nota, el tatuaje pretende recobrar algo perdido y a su vez marcar una diferencia entre tanto iguales. Ese "marcar diferencia" no contiene una forma de rebelión ? Cual es el aspecto negativo de tal concepto de rebelión ?
    TucuMi

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  2. Miguel, considero que cualquier expresión que se dirija al "Todos", es totalitaria, me parece que la apuesta desde el psicoanalisis y la que se intenta transmitir en esta nota, es a rescatar el "uno por uno" y la singularidad de cada ser...

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